Los ciudadanos han expresado constantemente su deseo de contar con diferentes alternativas de movilidad como Uber. La más reciente de esas manifestaciones la inició un ciudadano a través de la plataforma Change.org el pasado martes 28 de julio. En menos de una semana esta petición ha conseguido el apoyo de más de 26 mil colombianos.
Somos optimistas en que el Ministerio de Transporte escuchará a los usuarios, y promoverá un diálogo incluyente para definir la forma en que las plataformas tecnológicas pueden seguir cooperando con la movilidad, como facilitadoras de una nueva categoría de transporte.
Uber ha puesto a disposición de las autoridades colombianas el caso de la regulación lograda en Ciudad de México, que además de reconocer el servicio de Uber como una categoría formal diferente a la de los taxis, define las condiciones de prestación del servicio para las plataformas tecnológicas y para los conductores, brindando certeza jurídica a un servicio que ha traído enormes beneficios a la movilidad del DF.
Adicionalmente, en el caso de Ciudad de México, el Gobierno creó un fondo público para contribuir a la movilidad, cuyos recursos se destinarán a la peatonalización de vías, la promoción de medios alternativos de transporte y al mejoramiento del servicio público de taxis.
En Colombia, Uber no sólo está dispuesto a avanzar hacia una regulación, sino también a seguir aportando a la solución de desafíos de movilidad prioritarios para los gobiernos y sus ciudadanos; como por ejemplo el fortalecimiento de las ciclorrutas y la promoción de la bicicleta como medio de transporte, iniciativas para mejorar la seguridad y la calidad del transporte público e inversión en la malla vial; además del aporte de datos agregados a las ciudades para facilitar la gestión del tráfico y la planeación urbana.
Creemos que la incorporación formal de las plataformas tecnológicas como facilitadoras de una nueva categoría de transporte no da más espera. Por vía de la innovación y la tecnología se han resuelto muchas falencias del transporte en las capitales colombianas, desde vulnerabilidades de seguridad solucionadas mediante la plena identificación del conductor y del usuario al momento de solicitar el viaje, la trazabilidad del servicio para asegurar un óptimo nivel de calidad, hasta la transparencia en el cobro, con base en información clara y verificable por parte del usuario. El desarrollo de la movilidad en Colombia no puede privarse de la confiabilidad, la eficiencia y la seguridad que brindan las herramientas tecnológicas.