Historias

La historia del mes: Jesús Eduardo Balderas

5 de octubre, 2017 / México

Mi historia

Si no me conocen les voy a decir quién soy. Porque como tú, soy una persona normal… pero mis aspiraciones son diferentes. Mi nombre es Jesús Eduardo Balderas Ruiz. Tengo 26 años y tengo 2 gemelitas: Melany y Melissa. Tengo 3 labores en mi vida: sacar adelante a Melany y Melissa, ser maestro de Español y por último, manejar con la aplicación de Uber.

Hace 5 años era maestro suplente, porque empecé con sólo 3 horas. Posteriormente, por mi desempeño, me dieron más horas. Hoy por hoy, trabajo 9 horas en horario matutino y vespertino en Escuela media superior.

Hace 4 años y 6 meses me enteré de que mi esposa Rubí estaba embarazada. Desafortunadamente, el embarazo se complicó y se adelantó un mes y medio. Al pedirle al doctor una explicación, me enteré de que tengo gemelas, peron mi esposa falleció dando a luz. Al año entré a trabajar a una mueblería y me hice amigo de un muy buen cliente que me recomendó Uber.

 
Yo tenía muchas dudas, pero me decidi porque una de mis hijas quería una tablet de regalo de Navidad e hice cuentas. Como en Uber recibes tus ganancias a la semana, hice cuentas y me di cuenta que podía pagarla. Aparte de la gasolina, otros gastos y la tablet, me alcanzó para otras cosas. Entonces dije, “de aquí soy”.

Yo conduzco el lunes, martes y sábados. Comienzo muy temprano, a las 4 de la mañana. Ocupo mucho la función “Camino a casa” y los domingos uso el ccoche para estar con mis niñas. Es el día que estamos juntos y aprovechamos cada momento. 

 Mejor recuerdo con Uber

Recuerdo que estaba en Polanco y recogí a una señora que iba tarde para el aeropuerto. Ella me dijo, muy estresada, que tenia que llegar en 30 minutos a su vuelo. Incluso me ofreció una propina si llegábamos a tiempo. Yo le respondí que con que ella llegara a tiempo, me daba por bien servido.
 

Al final, llegamos a tiempo. Cuando se bajó del vehículo se dio cuenta que no traía dinero en efectivo. Yo le contesté que no era necesario que me diera una propina. Pero ella me dijo que me iba a regalar un tesoro personal que era un billete de 20 dólares que le regaló su papá. Yo volví a decirle que no y bajé sus cosas de la cajuela. Al subirme al auto, me percaté de que lo había dejado en el asiento del copiloto. Al abrir el billete, vi que tenía una nota: “hija, te amo mucho”.

Mensaje a otros socios conductores

Uno tiene que luchar diario por ganarse la vida. Para quien no luche, el fracaso puede estar a ña vuelta de la esquina. Deben de encontrar su más grande motivación.