Lo último que Uruguay necesita es violencia, violencia contra quienes buscan ofrecer un servicio de transporte seguro y confiable para moverse libremente por la ciudad.

Esta mañana, mientras representantes de Uber llevaban adelante una sesión informativa con socios conductores, un grupo de taxistas coordinados por la patronal atacó de manera física y verbal a empleados de Uber y a ciudadanos uruguayos que buscan ganarse la vida de manera pacífica.

Lamentablemente en esta ocasión, los ataques incluyeron violencia física hacia nuestros empleados, aunque afortunadamente ninguna de ellas reviste gravedad. Luego de un llamado por parte de Uber, la policía se hizo presente para garantizar la integridad física de la gente y multar a los taxistas por impedir la libre circulación en la zona al haber cortado la circulación en la calle.

Reiteramos nuestro rechazo inquebrantable a todo acto de violencia y confiamos en que el accionar violento de un grupo reducido no representa al total de los taxistas en Montevideo. Creemos profundamente en la capacidad de llegar a un acuerdo a través del diálogo: Uber es una empresa de tecnología que une a conductores privados con usuarios para moverlos de forma segura por sus ciudades y no tolerará ningún acto violento que amedrente su servicio.